Periodoncia en Las Rozas: especialistas en cuidado de encías y piorrea
¿Tus encías sangran al cepillarte, las notas inflamadas o sientes mal aliento persistente? Estos síntomas no son normales. Indican que el tejido que sostiene tus dientes sufre un proceso inflamatorio o infeccioso. En la Clínica Dental Dr. Javier Crespo en Las Rozas, abordamos la periodoncia desde un enfoque preventivo y mínimamente invasivo para salvar tus piezas
naturales y devolver la firmeza a tu boca.
A diferencia de una limpieza convencional, el tratamiento periodontal trata la causa raíz del problema bajo las encías. A continuación te explicamos cómo frenar la progresión de la gingivitis y la periodontitis de forma segura y eficaz.
¿Qué es la enfermedad periodontal y cómo afecta a tus dientes?
La periodoncia es la especialidad odontológica encargada de diagnosticar y tratar las patologías que afectan a los tejidos de soporte dental: la encía, el ligamento periodontal y el hueso alveolar.
Cuando la placa bacteriana y el sarro no se eliminan correctamente, se petrifican bajo la línea de la encía. En este ambiente sin oxígeno, las bacterias se multiplican y liberan toxinas que destruyen el hueso que sostiene los dientes, creando las denominadas bolsas periodontales.
Fases de evolución de la enfermedad periodontal:
● Gingivitis: Es la etapa inicial y reversible. La encía se muestra roja, hinchada y sangra al cepillarse. No existe pérdida de hueso todavía.
● Periodontitis incipiente o moderada: El sarro penetra bajo la encía. Se forman bolsas periodontales y empieza la reabsorción del hueso de soporte. Pueden aparecer retracción de encías y mal sabor de boca.
● Periodontitis avanzada (piorrea): La pérdida de hueso supera el 50% de la raíz. Aparece movilidad en los dientes, dolor al masticar e incluso riesgo de pérdida dental si no se actúa a tiempo.
Factores de riesgo más comunes
Aunque la higiene deficiente es el detonante principal, existen otros condicionantes que aceleran la destrucción del tejido periodontal.

Los factores que determinan su aparición son:
- La placa bacteriana y el sarro.
- Mala higiene oral.
- Genética.
- Tabaco.
- Mala oclusión dentaria.
- Bruxismo o apretamiento dental.
- Impactación de alimentos entre los dientes.
- Factores hormonales (pej: embarazo).
- Ingesta de algunos fármacos para p ej. para epilepsia, transplantados, hipertensión arterial. que producen fibrosis en la encía.
- Factores anatómicos y constitucionales: encía demasiado fina o demasiado gruesa.
Además hay otros factores que no son factores causantes en sí, pero que contribuyen directamente al acúmulo de placa bacteriana y que dificultan la higiene oral:
- Apiñamiento y malposición dentaria.
- Restauraciones dentales adyacentes a la encía o subgingivales.
- Coronas y puentes.
- Hábitos alimenticios (dieta rica en azúcares refinados, picoteo entre horas, etc.).
- La inflamación de encía y las bolsas periodontales.
¿Cómo evoluciona esta enfermedad?
1.- El primer estadio de la “enfermedad de las encías” es la GINGIVITIS que es una inflamación reversible de la encía producida (la gran mayoría de las veces) por las bacterias que se alojan en la PLACA BACTERIANA.
La placa bacteriana que no es eliminada con el cepillado se petrifica, transformándose en SARRO. Este sarro es muy poroso, y facilita, a su vez, el acumulo de más placa bacteriana. El sarro ya no se puede eliminar con el cepillado. Solo puede quitarse con una limpieza en la clínica mediante un aparato de ultrasonidos especial.
Los síntomas de la gingivitis son:
- Sangrado (En los fumadores puede no sangrar). UNA ENCÍA SANA NO DEBE SANGRAR.
- Encías enrojecidas e hinchadas (sobre todo las papilas interdentales).
2.- Si la encía sufre una gingivitis por un periodo largo de tiempo, el sarro comienza a depositarse debajo de las encías, de manera que las bacteria más agresivas de la placa se encuentran en un ambiente sin oxígeno (anaerobio), ideal para su reproducción. De esta manera, comienzan a secretar unas sustancias tóxicas para la encía y para el hueso, destruyéndose así, el hueso que soporta a los dientes y formándose las “BOLSAS PERIODONTALES”.
Cuando esta destrucción es pequeña, diremos que hay una PERIODONTITIS INCIPIENTE.
3.- PERIODONTITIS MODERADA. Cuando sigue avanzando la destrucción en el hueso por debajo de la encía. Las bolsas van creciendo, lo que significa que la encía queda separada del diente. Por tanto, queda un espacio IMPOSIBLE DE HIGIENIZAR CORRECTAMENTE para el paciente. En este estadio pueden aparecer nuevos síntomas (que no se dan siempre) además de los de la gingivitis como:
- Encías amoratadas.
- Mal aliento y mal sabor de boca.
- Empaquetamiento de alimentos entre los dientes.
- En ocasiones dolor (no suele doler) o flemones.
- Retracción de encías.
4.- PERIODONTITIS AVANZADA. Cuando la destrucción en el huso supera el 50% de la raíz dental. En este estadio se empieza a notar movilidad dentaria.
¿Qué tipos de periodontitis hay?
1.- PERIODONTITIS CRÓNICA DEL ADULTO. Es la más frecuente. El hueso se va perdiendo de forma gradual, por igual nivel en todas las piezas. Se suele dar el los adultos comenzando a partir de los 30 años. Tiene picos de mayor actividad y épocas de menor actividad.
2.- PERIODONTITIS JUVENIL. Mucho menos frecuente. Incluso en presencia de poca placa dental, las bacterias se comportan de forma más agresiva, reabsorbiendo el hueso en zonas localizadas y en “sacabocados”.
¿Tienen tratamiento las enfermedades de las encías?
Si. Excepto en casos de excesiva movilidad, se pueden tratar.
1.- ESTUDIO PERIODONTAL: Es un estudio en detalle, con unas mediciones y una serie de radiografías con el que determinamos el tratamiento más adecuado para cada caso.
2.- FASE DESINFLAMATORIA: Raspado y alisado radicular. Bajo anestesia local, se limpia manualmente la encía.
3.- FASE QUIRÚRGICA. En los casos más avanzados se realizan cirugías mínimamente invasivas de las encías.
4.- FASE DE MANTENIMIENTO. Es fundamental para mantener controlada la enfermedad y evitar la recidiva.
Este tratamiento consigue, en la mayoría de los casos, FRENAR, el avance de la enfermedad y mejorar las condiciones para que el paciente se pueda limpiar y MANTERNER correctamente.
Dr. Javier Crespo Aguirre
Número de Colegiado 28005963
Podemos ayudarte con tu sonrisa
PIDE TU CITA:
Resolvemos tus dudas de forma honesta
¿Qué puedo notar tras el tratamiento periodontal?"
- Un aumento de sensibilidad de los dientes, que en la mayoría de pacientes remite con el tiempo.
- Los dientes pueden apreciarse ligeramente más largos y un poco menos estéticos, debido a la pérdida de volumen de la encía al desinflamarse.
- Las encías quedarán más firmes y sin sangrado.
- Mejor olor y sabor de boca.
- Más facilidad para el cepillado, y el uso de cepillos interproximales.
- Más hueco entre los dientes.
¿Qué es el mantenimiento periodontal?
¿El tratamiento de raspado y alisado radicular duele?
No. El procedimiento se realiza siempre bajo anestesia local, por lo que el paciente no siente dolor durante la sesión. En los días posteriores es normal notar una leve sensibilidad al frío o calor que desaparece progresivamente.
¿Una encía sana debe sangrar al cepillarse?
No, rotundamente. Una encía sana jamás debe sangrar durante el cepillado ni al usar hilo dental. El sangrado es el primer aviso de inflamación o gingivitis que debe ser evaluado por un especialista.
¿El hueso perdido por la periodontitis se puede recuperar?
Por lo general, el hueso perdido no se regenera de forma espontánea. El objetivo principal de la periodoncia es frenar en seco la pérdida ósea para estabilizar los dientes. En casos muy concretos se pueden aplicar técnicas de regeneración tisular guiada.
¿Cada cuánto tiempo debo hacerme un mantenimiento periodontal?
Durante el primer año tras el tratamiento, se recomiendan revisiones cada 3 o 4 meses. Una vez estabilizada la salud de las encías y según el nivel de higiene del paciente, las citas se pueden distanciar a 6 meses.


